Rutina
- Pérez & Navarro
- 18 may 2019
- 1 Min. de lectura
Eran las seis de la mañana, me había levantado para ir al baño. Estaba todo tranquilo y caminé como un sonámbulo hasta la puerta del aseo. Hice mis necesidades y me volví a acostar. A las nueve me levanté y me preparé el desayuno, una taza de leche y unas buenas galletas. Me lo comí escuchando la radio, «el programa de la mañana». Al acabar lo recogí todo y me lave los dientes. Después decidí leer un poco, «el planeta del tesoro», un gran libro. Leí cincuenta paginas y vi un poco la tele. A continuación me propuse a hacer las tareas del hogar y como siempre me pasa al hacer las tareas de la casa, miré por la pequeña ventana del búnker a lo que una vez fue el planeta tierra.
Por Álvaro Daganzo Guerrero.
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